INGREDIENTES (5-6 personas):
- Dos solomillos de cerdo.
- Dos paquetes de bacón ahumado.
- Un huevo.
- Aceite de oliva "suave" o de girasol.
- Un diente de ajo.
- Un par de cucharadas de miel.
- 50 gr. de sobrasada.
- Sal y pimienta.
PREPARACIÓN:
Cortar los solomillos en medallones de unos dos centimetros de grosor. Rodear los solomillos con una tira de bacon, y fijarla con un palillo, para que no se separe.
En una sarten, con unas gotas de aceite, dorar los solomillos por ambos lados, no mucho, poco más que sellarlos. Pasar a una fuente de horno y salpimentar.
Poner el horno en posición "gratinar" a 200º.
En la batidora, poner la yema del huevo, el diente de ajo y un poco de aceite. Comenzar a batir, sin mover la batidora, y cuando ligue bien, añadir las cucharadas de miel y la sobrasada. Terminar de mezclar bien con la batidora.
Poner una cucharada de la salsa sobre cada medallón, y repartir la sobrante por encima. LLevar al horno, "gratinar" a 200º (según guste la carne más o menos hecha) de quince a veinte minutos.
Lo acompañé con puré de patatas (sobre todo para las niñas) pero también muy rico con verduras a la plancha.





