Un clásico irresistible, y un capricho, sencillo, para darse de vez en cuando.
INGREDIENTES:
- Patatas.
- Uno o dos huevos por comensal.
- Una chistorra.
- Dos o tres pimientos verdes tiernos por comensal.
- Aceite de oliva y sal.
PREPARACIÓN:
Pelar, lavar, cortar, salar ligeramente y freír las patatas (yo lo hice en la freidora).
Cortar la cabeza y limpiar de pepitas los pimientos. Lavarlos y secarlos bien. Cortarlos en rodajas y ponerlos en una sartén con un buen chorro de aceite. Cuando estén fritos, escurrir de aceite y añadir la chistorra cortada en trozos. Seguir removiendo mientras, en otra sartén, freímos los huevos (en abundante aceite de oliva).
En la fuente o plato hondo donde serviremos, poner primero las patatas, encima los pimientos y la chistorra, y rematar con los huevos.
Antes de servir "romper" los huevos y mezclarlo todo.
Reservar pan, y quizá un vinito.
Un plato bien rico si seños, a quien no le gusta un plato como éste? Además quien se podría resistir a una presentación así ?
ResponderSuprimirBesos
Es un plato simplemente delicioso!!!
ResponderSuprimirBesos.
Chistorrita no, pero todo el resto forma el plato estrella de mi madre para los domingos. Con bieeeen de miga de pan como los niños pequeños. Un trozo en cada mano y sin tenedor ni cuchillo, como se hacía en el campo antiguamente.
ResponderSuprimirBesos
Y que que lo digas, un auténtico capricho que yo me prepararía para la cena. Un saludo.
ResponderSuprimirCon chistorra y pimientos, ¡cuánto me gustaría poder tomármelos así!¡Qué buenos! Besos.
ResponderSuprimirJo! Mil gracias de verdad por pasaros y por vuestros comentarios. Besos
ResponderSuprimirPlato contundente, delicioso y fácil de preparar.
ResponderSuprimirSaludos